Os deseo de todo corazón, para todo el año que va a entrar, mucha felicidad. Que no olvidéis que Navidad debe ser todo el año... Besos y un fuerte abrazo.
Vivir hoy día es complicado. Y muchos me dirán, bueno, la vida no es fácil. Claro que no, pero la hacemos más difícil aún. Al menos, eso es lo que pienso. Y no me refiero solamente a la convivencia humana. Hablo también de la convivencia con este hermoso planeta llamado Tierra, que está dejando de ser hermoso y cálido por culpa de malnacidos que no se merecen ni que le miren a la cara.¿Dónde queda la humanidad que nos define? Humanidad, en el sentido literal de la palabra. Como sinónimo de respeto, humildad, amor... Por favor, alguien me puede explicar qué sentido tiene tanta violencia contra cada ser vivo de nuestro privilegiado espacio vital... Vivir hoy día tendría que ser más sencillo y, sin embargo, es más complicado. Espero que las generaciones futuras tengan un lugar aún hermoso como el nuestro. Es una reflexión que quiero hacer, porque entiendo que esto no es vivir hoy día. Y hace falta una llamada de atención, un pequeño granito de arena, para hacer ver que lo que yo denomino analfabetismo moral es una lacra intolerable. Besos a todos.
Van lejos las golondrinas,
como mis pensamientos,
como mis recuerdos,
como mis vivencias,
como toda mi vida,
siempre pendiente
de una esperanza
que nunca llega
pero no desaparece.
Vuelve
como las golondrinas,
en la bendita primavera,
para disfrutar
de eso que llaman
felicidad.
Aunque no sepa
llegar a entender
qué significa
realmente.
Sólo una ilusión, tal vez,
un sueño sin despertar
un vaivén de días
que van y vienen
como las golondrinas.
Se van los años
quedan los recuerdos,
malos y buenos,
que hilan nuestra vida,
una historia sin acabar
que, sin embargo,
deseo sea larga
para poder decirte, más que nada,
que eres la luz que me ilumina,
la mano que me lleva,
la esperanza que me queda,
el sabor de la experiencia, dulce,
y, sin embargo, agrio.
Ahí estás,
esperando una palabra mía,
yo te contesto con la voz de mi silencio,
porque nada puedo decirte,
salvo, amor, que te necesito
y tú sigues siendo la razón
por la que late mi corazón.
A tí me entrego,
como siempre, en cada segundo de mi existencia,
desde que te conozco,
desde que te encontré,
y no deseé nada más que tenerte.
Tuya soy para siempre,
no lo olvides,
nunca, ni en el más allá,
si existe,
dejaré de pensar en tí y de amarte.
Me satisface ver cuánta alegría y unión tenemos cuando hablamos de fútbol, especialmente, cuando nuestro equipo marcha viento en popa. Pero, al mismo tiempo, me pregunto por la razón de que no podamos seguir con esa alegría y unión el resto del tiempo, cuando nos enfrentamos al día a día, cuando vamos por la calle, y parece que no existe más humano que nosotros mismos. Esa ignorancia hacia nuestros congéneres en el vivir diario, para algunos hasta sobrevivir a duras penas, en las ocasiones en que lo único que tienen de especial es que es un regalo de la vida (para algunos ni eso). Con lo fácil que es sonreir, estrechar la mano, dar un abrazo, decir unas palabras de amor... y lo que hacemos es vivir sin vivir. Así, como suena, vivir sin vivir. Ignorar al prójimo es absurdo. La convivencia tiene que ser algo más. Hacer un esfuerzo por la generosidad y la solidaridad hacia los demás seres vivos es una obligación moral. Nos lo debemos a nosotros mismos. Ahí queda.
Hace tiempo que no estoy en contacto con vosotros, pero echo de menos el comunicarme a través de este blog. Así que, aunque solamente sea para saludaros, aquí estoy. Ando demasiado ocupada y me falta tiempo para hacer todas las cosas que deseo, alargaría el número de horas que tiene cada día y cada noche si pudiera pero soy consciente de que es una quimera. Mejor es aceptar lo que hay y lo irremediable. Por tanto, queridos amigos, saludos desde Balanegra y confío en que todo ande bien a pesar de la crisis y lo que sea. . No hay que perder las buenas costumbres y una de ellas es la de cultivar la amistad. Ahí queda. Un abrazo.
Es el mar, ese viejo amigo,
el que me habla y me grita,
desde lo más hondo,
su desolación y tristeza,
su ironía,
su corazón helado,
su esperanza casi truncada,
su ilusión vana,
su alma desesperada,
por ser más limpio,
por seguir ahí,
maravillando,
hablando miles de historias
lejanas y presentes,
y, si cabe, futuras.
Quiero empezar la andadura por este nuevo año con buenos propósitos. No, no, no... Ya sé que suena a tópico pero no es mi intención. Y tampoco es que los demás años los empezara con malos propósitos... ¡Qué va! Soy muy buenaaaa... Al menos, eso pretendo. A lo que iba. Buenos propósitos, pero no de enmienda personal. No, no, no. Mis intenciones van, con vuestro permiso, más lejos de mi persona. Propongo que se haga más grande nuestro corazón inundándose de bondad. Propongo que nuestra alma sea más límpida para que el cielo, que nos aguarda, nos acoga sin problemas cuando llegue el momento de dejar la parte terrenal. Propongo que este mundo tan hermoso, aunque no lo parezca, sea realmente hermoso y no sólo lo parezca. Propongo que nuestra vida transcurra día a día sin amargura, llena de buenos motivos para vivir...
Chic@s tengo la sensación de querer decir más cosas, pero todo me sabe a poco porque es mucho lo que quiero hacer y decir. Así que... Propongo ir poco a poco y no abandonar en mi empeño de contribuir, modestamente, a hacer de este mundo algo mejor...
Besos y FELIZ AÑO NUEVO!!!!!
