Van lejos las golondrinas,

como mis pensamientos,

como mis recuerdos,

como mis vivencias,

como toda mi vida,

siempre pendiente

de una esperanza

que nunca llega

pero no desaparece.

Vuelve

como las golondrinas,

en la bendita primavera,

para disfrutar

de eso que llaman

felicidad.

Aunque no sepa

llegar a entender

qué significa

realmente.

Sólo una ilusión, tal vez,

un sueño sin despertar

un vaivén de días

que van y vienen

como las golondrinas.